Las
poblaciones con necesidades educativas especiales, algo sobre lo cual hay que
hacer conciencia.
Colombia
es una nación que por la calidad de su gente y la solidaridad que siempre se
manifiesta entre todos sus habitantes, se ha hecho acreedora al título del país
del sagrado corazón; siempre estamos orgullosos de nuestros logros y sentimos
vibrar el alma cuando en otro país suena imponente nuestro himno por las metas
que alcanzan nuestros compatriotas; estamos seguros de la pujanza y el valor
que tiene nuestra raza y eso lo demostramos orgullosos cuando tenemos la
posibilidad de defender nuestra sangre.
Sin
embargo, existen cosas que ponen en entre dicho esto que hemos tomado desde
siempre como realidad, una de ellas es la despreocupación con la que atendemos
las dificultades de otros, considerando para ello que simplemente no son
nuestro problema.
No podemos hacernos los de la vista gorda cuando se genera el compromiso de
trabajar por los demás, y quedarnos con la reseña de los escritos que en el
mundo, nos señalan como gente amable que da la vida por sus hermanos. ¿Qué tan
real llega a ser eso entonces?
Bien,
a lo largo de este curso hemos estado analizando diferentes temas encausados
hacia la educación especial y como docentes nuestra obligación es conocer
aquellas cosas que intervienen directamente en nuestro ejercicio y ciertamente
tenemos la responsabilidad de enmarcar nuestro trabajo en los procesos que
propendan por la igualdad
y los derechos de los alumnos; entonces es cuando aparece el gran interrogante
¿Qué hacer, cómo y cuándo con los estudiantes que “se salen de los esquemas y
hacen parte de poblaciones vulnerables, N.E.E. o en condición de discapacidad?
¿Estamos realmente preparados para asumir los procesos desde nuestro
conocimiento?
Los
niños y niñas ubicados dentro de este tipo de población, se han visto en muchas
ocasiones vulnerados,
sus derechos han sido burlados de mil formas y generalmente esto obedece a la
negligencia de un estado, a la inconciencia de su gente y al no acato de las
instituciones educativas en cuanto a la adopción de modelos educativos que
tengan en la inclusión uno de sus principios fundamentales. Cuando hablamos de
esto, salen en su defensa muchas organizaciones que se ufanan de llevar a cabo
una multiplicidad de proyectos y acciones en aras del beneficio de estas
personas, sin embargo cuando volvemos los ojos a nuestros contextos,
encontramos cosas muy diferentes, y no porque esas acciones no se ejecuten,
sino porque no es posible lograr efectos
positivos si no existe un compromiso de todos los
ciudadanos.
Entonces,
para ver más detenidamente esto comenzaré por analizar varios temas así:
El estado:
Tenemos
como referente un Estado democrático, desde el cual se defiende con ahínco
nuestra máxima reglamentación, y con esto por supuesto nos referimos a la
constitución política, en donde además de exponerse las normas generales por
las cuales se rige la población civil, también se nos muestran lo que se
constituyen como nuestros derechos fundamentales; entre estos se contempla la
igualdad y el derecho a la educación como dos de los más importantes.
Partiendo
de aquí, comenzamos a tejer toda una serie de situaciones que nos llevan de
viaje por el territorio nacional, y que de hecho nos recuerdan un documento muy
relevante abordado durante el curso, “las
políticas de atención a poblaciones vulnerables”,
el estado entonces asume esos derechos y los extiende a diferentes grupos de
personas como lo son los habitantes de fronteras, menores en riesgo, población
rural, población iletrada, comunidades étnicas, población afectada por la
violencia y menores con N.E.E., suponiendo desde allí la necesidad de generar
un trabajo especializado para atender sus necesidades e integrarles a la
sociedad dentro del marco de la igualdad; aun así es evidente para nosotros que
el panorama es de otro color, no tenemos muchas diferencias cuando encontramos
de hecho a poblaciones
étnicas desatendidas e incluso explotadas en
campos como la minería sin que se genere una intervención por parte del estado
en donde realmente se manifiesten acciones para su beneficio. En las fronteras
la preocupación evidente se inclina por el lado de la economía, el intercambio
monetario ocupa el centro de atención, así como las importaciones y
exportaciones con sus hermanos países, considerando esto como una situación
persistente a lo largo de los años; los pueblos en los cuales se generan
dificultades con respecto a las fronteras, solucionan sus problemas desde sus
propias posibilidades, y la educación en estos casos es algo que también
atienden por lo general por su propia cuenta.
Nos
sentimos orgullosos de contar con organizaciones como FIDES,
líder en procesos de rehabilitación para personas N.E.E y en condición de
discapacidad, sin embargo desconocemos que en los colegios regulares,
diariamente son rechazados una cantidad enorme de niño y niñas, por causas de
conducta, padecimiento de trastornos u otros inconvenientes; ¿de qué nos sirve
entonces hacer anualmente una “Teletón”,
si finalmente en las aulas aún no hay conciencia para aceptar la diferencia?,
cual es el esfuerzo del Estado, para garantizar la inclusión educativa y social
de estas personas, si no se genera una real supervisión frente a los casos y
procesos específicos que puedan indicar cuales son las acciones que realmente
se toman.
Realizar
una encuesta con respecto a la población
iletrada, no ayuda a su formación educativa, las
personas tienen derecho a la educación, así como ya lo vimos, se reza en la
constitución política, intervenir es la opción.
El
Estado entonces, tiene como responsabilidad, asumir de forma eficiente acciones
y compromisos que indiquen un verdadero trabajo para las poblaciones N.E.E., y
esto es una obligación permanente.
La sociedad:
Somos
una sociedad inconsciente, que pretende ganar indulgencias con simples
donaciones, de que puede servir esto si los grandes empresarios siguen
rechazando personas por estar condenados a una silla de ruedas, por tener
problemas visuales o por tener cualquier otra limitación. La sociedad es
fundamental para el desarrollo de estas personas, pero irónicamente es de donde
viene la mayor parte del rechazo;
no podemos ser hipócritas, no podemos pretender clasificar a la población en
“útil” e “inútil”, esto además de inhumano es ilegal, y como ciudadanos debemos
tenerlo claro.
Establecer
metas
y propuestas que nos inciten a tomar conciencia, a aceptar la diferencia y a
ayudar verdaderamente a las personas que lo requieren, es un gran reto, pero
algo necesario para convertir lo que hasta ahora solo suena como un planteamiento
optimista pero utópico, en algo real al beneficio de una población ávida de un
trato digno e igualitario.
La familia:
Nuestras familias suelen ser amables,
solidarias y dispuestas, sin embargo también aquí es necesario tomar conciencia
para no perdernos; el acompañamiento familiar siempre será fundamental para el proceso
de las personas N.E.E., su vida afectiva y la atención temprana, son
fundamentales para ser agentes cooperantes con su evolución.
No sentir vergüenza, amar sin medida, tener
presente que todos somos iguales, acudir a las instancias necesarias cuando se
requiera y no desfallecer, son algunas de las arduas tareas de las familias que en su núcleo abrigan a personas
ubicadas en estas población.
La escuela:
La
educación es el mayor compromiso, tener presente
en las instituciones educativas, la importancia de contar con proyectos,
recursos, un currículo
pertinente, docentes idóneos y la
entrega suficiente para albergar a estudiantes N.E.E.
en un reto más, que infortunadamente no ha sido establecido en muchas aulas
académicas. Recordemos que la igualdad también es un principio de la educación,
que la formación y el alcance de metas debe ser procurado desde un concepto que
permita a los alumnos tener conciencia y respecto por la diferencia; el hombre
así como lo indicó alguna vez Rousseau, “NACE BUENO, PERO LA SOCIEDAD LO
CORROMPE” y de no generar espacios de concientización desde nuestros salones de
clase, es muy posible que los niños que hoy atendemos, sean los mismos
encargados de negar posibilidades mañana a quien esperan una mano para
ayudarles.
Seamos conscientes
desde ahora, y procuremos que nuestro trabajo sea realmente acorde a los
principios de nuestra profesión y podamos formar alumnos en el marco de la
igualdad y la competencia, sin importar que tipo de problema pueda llegar a
padecer. Esto hará posible ser más humanos y sobre todo más diligentes con los
asuntos que respectan a estos casos particulares en nuestro ejercicio.
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